Ya es primavera en El Corte Inglés y se abre la veda de los ACOSADORES callejeros.
Hoy salí a correr con mi pantalón corto y mi camiseta provocando a lo loco, y al pasar delante de una obra el portero de la finca y un señoro me miraron con esa impunidad y ese a priori que tienen de decirte una barbaridad y agredirte por la cara..Me acerqué desafiante, porque estoy hasta el coño mismo, y se dieron cuenta en seguidita de que era una feminazi, así que recularon.
Cuando me fui, el portero le comentó por lo bajini al obrero “hay que tener mucho cuidado porque ahora ya no se puede decir nada. Que por decir cualquier cosa te denuncian”
La verdad que algo está cambiando y es gracias a nosotras, queridas. Es preocupante y tranquilizador a la par que reculen por miedo, pero tenemos que asumir que a va haber un sector MUY AMPLIO de la población que se corte sólo por miedo.Que ellos violarían , eh? pero algo está cambiando y ya no hay impunidad total en las calles.
Así que mientras esperamos a la educación y a las nuevas generaciones está fenomenal que ese porcentajede que vive en la Edad Media y está a un paso de violarnos por las calles se empiece a cuestionar si hacerlo o no porque tienen miedo a nuestras reacciones.
A mí me vale entre que llega y no llega esa generación de hombres deconstruidos, que Mariano y el portero de debajo de mi casa no me digan nada porque igual les arranco la puta cabeza.
Me encanta que el miedo haya cambiado de bando porque esto es imparable.
Y lo estamos haciendo posible con nuestros gritos, nuestra lucha y nuestras canciones.Esto, es imparable señoras.
IMPARABLE.