Hace ya un año que me corté el pelo y todavía alguna gente me dice lo mucho que extraña mi melena de Rapuncel. Sí,me he cortado el pelo y la androginia va en aumento porque ahora llevo un corte con tupé de muchachito que eleva la confusión de género a la enésima potencia.

A mi me encanta esta nueva forma de habitar y explorar mi identidad.Si nuestro aspecto físico no nos da para experimentar maneras de estar en el mundo menudo tostón de vida.Yo me cansé del melenón y me lo paso pipa jugando a ser un muchacho.
Por otro lado acabo de cumplir 35 pero hace ya unos años que los niños y los jovenzuelos me llaman SEÑORA. Sí, esa palabra terrorífica que me encantaría que no me afectara pero que me sienta como el culo.
-“¿Que va a querer señora?” Señora!?! Señora, los cojones!
Paralelamente a todo esto las señoras de mi barrio cuando me ven en el mercado se piensan que soy un chico y se dirigen a mi como si lo fuera.Cuando ven que no lo soy se ponen rojas las pobres y se disculpan azoradas.
Así que vivo en un mundo donde los chicos me llaman señora y las señoras me llaman chico.
Es todo muy chocante.
‪#‎identidades‬