¿Por qué cuando alguien nos pregunta por una calle nos resulta tan difícil contestar que no sabemos?
Los humanos casi nunca admitimos no saber, aunque eso signifique mandar a un sujeto perdido por las calles al quinto infierno.
En tal intento de no quedar como uno “que no sabe” damos nuestra opinión,pegamos la hebra y confundimos a nuestro interlocutor.
Estas son las tipologías encontradas en mi trabajo de campo de chichinabo:
1) El bien intencionado.
Cuando le preguntas por una calle te dice mirando al infinito: “Ay ay ay sé que está por aquí.. déjame pensar.”
” Déjame pensar” significa en el idioma del bienintencionado no tengo ni idea pero voy a usar mi método deductivo y te voy a mandar donde cristo perdió el mechero.
2) El seguro de sí mismo.
Este es uno que cree que sabe pero no tiene ni idea, te responde de forma vehemente y te manda en dirección contraria. Tú que tienes bastante claro que se está liando le dices con timidez:”yo diría que es para el otro lado” y entonces te enfrascas en una pequeña discusión que se termina en cuanto le das la razón y tiras para donde tú intuías desde el principio.
3) La confusión grupal.
Ésta, es originada un sujeto que no tiene ni idea pero que lía a otros viandantes para contrastar su no-información.
Al final se arma un corrillo, que puede constar de varios sujetos de la tipología anteriormente descrita, formándose un grupete estupendo de gente que no sabe indicarte.Casi siempre hay un jubilado que deja de mirar una zanja para apuntarse al jolgorio.
Ciudadanos:recuerden el uso del NO SÉ .
Es liberador decirlo y de paso no arruinarán el trayecto a un ser humano perdido e indefenso que posiblemente está llegando tarde a una cita importante.

#AprendamosADecirlNoSe